La escalera como un camino en sí mismo (idea central).

La mayoría ve la escalera como un simple medio para ir de un sitio a otro.

Proponte verla como un camino en sí mismo y con personalidad propia, altura, textura, material. Al dejar de pensar en el destino y centrarse en el "encuentro" con la escalera, la persona habita el presente, mente y cuerpo se unen, y el movimiento se vuelve más seguro y alerta.

Diferencia entre subir o bajar.

Subir requiere fuerza de impulso. La atención es importante, pero el movimiento se detiene si falla la fuerza.

Bajar requiere fuerza de retención y control y más atención, el movimiento no se detiene si falla la fuerza y en personas mayores, la fuerza de frenado y los reflejos disminuyen, por lo que la atención se vuelve crítica para compensar.

Factores en personas mayores.

Fuerza.Disminuye, sobre todo la capacidad de frenado (cuádriceps).

Reflejos. Se enlentecen, el "freno de emergencia" automático falla.

La atención debe sustituir a los reflejos lentos y debe ser mayor al bajar por el riesgo de caída.

Neuroplasticidad y atención especializada.

Se pueden crear nuevas conexiones neuronales para desarrollar una "atención experta".

Igual que un cocinero tiene "atención de cocina" o un escalador "atención de escalada", una persona puede desarrollar "atención de escalera" : un estado mental donde el cuerpo conoce la escalera, la mirada se distribuye y el movimiento se vuelve fluido y seguro.

Auto Enseñar la atención de escalera.

No se trata solo de decir "cuidado" sino que también de reaprender a relacionarse con la escalera.

Se puede entrenar con práctica consciente, descomponer el movimiento, usar el pasamanos como sensor, practicar la simulación mental (imaginar el movimiento) y realizar ejercicios de presencia.

Conclusión final. La atención de escalera se puede auto entrenar y enseñar, y consiste en integrar la escalera en el esquema corporal y mental, dejando de verla como un obstáculo para verla como un lugar en el que hay que estar atento.


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